Cubierta de Poesías

Élisa Mercœur

Poesías

Edición bilingüe, prólogo y traducción de Adrián Fernández Burló

Idioma
Bilingüe (francés y español)
Páginas
345
ISBN
978-84-09-57248-9 (ePub)
Año de edición
2023
Editorial
Ediciones Lo Desconocido

Élisa Mercœur se pensó a sí misma como un genio, en el sentido más romántico del término, y sostuvo esa idea desde el primer verso hasta el último. No escribía para sí misma: quería que la posteridad reconociera su talento, un deseo que su madre alimentó desde su infancia y que la propia Mercœur reafirma en «Lo Sublime»: «¿Quién deja un nombre puede morir?».

A diferencia del genio romántico masculino con el que se medía, el suyo se construyó leyendo mucho y a fondo, y tensando la tragedia y la lírica con figuras como Napoleón, Aníbal o Byron. Fue una forma de desafío: escribir como una mujer que se atrevía a considerarse parte de un panorama que la excluía por norma. Esta es la primera traducción de sus poesías al español.

4,99 € · Incluye versión ePub y PDF de regalo, libre de DRM.

Extracto

Un fragmento del poemario

Francés

Pourquoi tomber déjà, feuille jaune et flétrie? J'aimais ton doux aspect dans ce triste vallon. Un printemps, un été, furent toute ta vie; Et tu vas sommeiller sur le pâle gazon. Pauvre feuille! il n'est plus le temps où ta verdure Ombrageait le rameau dépouillé maintenant. Si fraîche au mois de mai! faut-il que la froidure Te laisse à peine encore un incertain moment! L'hiver, saison des nuits, s'avance et décolore Ce qui servait d'asile aux habitants des cieux; Tu meurs, un vent du soir vient t'embrasser encore, Mais ses baisers glacés pour toi sont des adieux.

Español

¿Por qué caes tan pronto, hoja amarilla y marchita? Me encantaba tu aspecto suave en este triste valle. Una primavera, un verano, fueron toda tu vida; Y ahora dormirás en el pálido césped. ¡Pobre hoja! Atrás quedó el tiempo en que tu verdor Sombreaba la rama ahora desnuda. ¡Tan fresca en el mes de mayo! ¡Que el frío Te deje aún apenas un momento de vacilación! El invierno, estación de las noches, avanza y descolora Aquello que fue refugio de los habitantes del cielo; Mueres, un viento vespertino viene a besarte de nuevo, Pero sus besos helados son para ti despedidas.