
Ulises en la ciudad
Nuestra primera traducción, un viaje irrepetible. Aquí se habla del exilio de la palabra, de un éxodo vital, de una búsqueda existencial que recorre todas las páginas, incansable y desenfrenada, donde Ulises sufre una pulsión alienante y parece tratar de hacerse, por momentos, con el control absoluto del texto. Un lirismo que canta a una ruta incognoscible hacia un edén perdido, y es a través de ese camino de búsqueda y pérdida constantes en el que Ulises es al fin consciente de su soledad, de su anonimato forzoso en la gran urbe, de su brutal desposesión espiritual.
Voronca reflexiona sobre el paradójico aislamiento humano en una bulliciosa metrópoli de la que ya no podremos desprendernos. La tensión deshumanizante de la megalópolis contrasta con la evocación de la infancia y de las grandes extensiones primigenias: ese aislamiento se intuye autoimpuesto, por miedo, quizás, a descubrir qué hay detrás del yo. La «nueva tierra», por tanto, no sería aquí una región física sino un nuevo lenguaje que diera al fin un significado mitológico y trascendente a nuestro particular Odiseo.
Ulises en la ciudad nos recuerda que el exilio puede ser tanto una fortuna como una maldición, que el Ulises que se ha extraviado puede volver a encontrarse, y que la poesía y su lenguaje son, en cierta manera, ese tablón astillado al que aferrarse tras el naufragio. Un canto a una transmutación primordial en la que el camino lo es todo.
Incluye versión ePub y PDF de regalo, libre de DRM.
Un fragmento del poemario
Et maintenant les mansardes s'embrassent comme les visages des amoureux Les signes pâlissent et les lampes de l'auberge et l'automne Les feuilles flottent comme des plateaux qui porteraient la tête de Saint-Jean Des eaux émergent les os des sentiers qui sont très blancs.
Y ahora las buhardillas se besan como los rostros de los amantes Las señales palidecen y las lámparas de la posada y del otoño Las hojas flotan como bandejas que llevasen la cabeza de San Juan De las aguas emergen los huesos de los senderos que son muy blancos.
